Científicos del Instituto de Zoología de la Academia de Ciencias de China desarrollaron un injerto muscular capaz de contraerse de manera autónoma las 24 horas del día. Probado con éxito en roedores, este avance no solo incrementó la masa muscular en todo el cuerpo, sino que también mejoró la densidad ósea, la función hepática y la salud cognitiva de los animales.
El procedimiento consistió en inyectar células musculares bajo la piel de los ratones, las cuales se autoensamblaron para formar denominados «mioinjertos». Durante el ejercicio, el músculo esquelético emite cientos de proteínas beneficiosas; al estar en constante movimiento, la estructura recién creada actúa como una bomba biológica continua.
«Se contrae sin parar, las 24 horas del día, los siete días de la semana, por lo que segrega de manera persistente los factores buenos y beneficiosos en el torrente sanguíneo», explicó Ng Shyh-Chang, profesor e investigador principal del estudio.
Este descubrimiento abre la puerta a utilizar los mioinjertos como biorreactores para producir proteínas específicas que ayuden a tratar la diabetes y a perder peso. Además, representa una alternativa prometedora para pacientes postrados en cama o en proceso de envejecimiento, reduciendo impactos negativos como la pérdida de densidad ósea, la disfunción metabólica, la inflamación crónica y enfermedades como el alzhéimer.
Foto cortesía Envato









