Un equipo de investigadores de la Escuela de Ingeniería de la EPFL en Suiza ha creado una nueva tela reactiva que funciona como actuador y recuerda al comportamiento de los músculos, lo que representa un avance significativo para que los robots y dispositivos portátiles imiten movimientos más naturales y humanos.
La innovación consiste en un tejido flexible formado por finos hilos metálicos de una aleación con memoria, entrelazados bajo una estructura denominada arquitectura X‑Crossing. Esta disposición permite que cada cruce de fibras se alinee con la dirección del movimiento, logrando que el tejido se contraiga y genere fuerza de manera eficiente con muy poco material.
En pruebas prácticas, este tejido actuador fue capaz de levantar hasta un kilogramo con solo 4,5 gramos de material, un rendimiento impresionante que demuestra su potencial para aplicaciones robóticas y dispositivos portátiles. Los expertos pudieron, por ejemplo, hacer que un maniquí doblara el codo al integrar el tejido en la manga de una camisa, reproduciendo un movimiento suave y controlado.
Más allá de la robótica humanoide, los investigadores señalan que esta tela también podría tener aplicaciones en prendas de asistencia médica o deportiva, al ofrecer soporte activo y adaptable para movimientos cotidianos, terapias físicas o deportes de alto rendimiento.
Este avance se suma a un panorama más amplio de materiales inteligentes y actuadores suaves que buscan imitar las propiedades de los músculos biológicos y mejorar la interacción entre máquinas y humanos, acelerando el desarrollo de robots más seguros, flexibles y capaces de realizar tareas delicadas.
Con información de: El Español









