Científicos de la Universidad Politécnica de Tomsk y de la Universidad Estatal de Sebastopol han desarrollado un proceso de dos etapas para reciclar paneles solares fuera de servicio y obtener carburo de silicio, un material clave para la electrónica de potencia y la cerámica refractaria. La noticia fue anunciada por el Ministerio de Ciencia y Educación Superior de Rusia en su sitio web.

El procedimiento elimina las deficiencias de los métodos tradicionales, que suelen requerir reactivos costosos y tóxicos para procesar los residuos fotovoltaicos tras sus 20 a 30 años de vida útil. La técnica comienza calentando el panel a 500 °C mediante pirólisis para separar el silicio del polímero, y luego somete la mezcla con carbono a un arco eléctrico a 1.800 °C, completando la transformación en apenas 60 segundos.

«La pirólisis permitió resolver varios problemas al mismo tiempo: eliminar los polímeros que dificultan el procesamiento posterior, obtener un residuo sólido de carbono y recoger los productos gaseosos», explicó Zhanar Bolátova, coautora del estudio e investigadora de la Universidad Politécnica de Tomsk, destacando que el proceso reduce significativamente las impurezas en el producto final.

El carburo de silicio obtenido destaca por su dureza y alta resistencia a temperaturas extremas y corrosión, resultando idóneo para abrasivos, elementos calefactores y componentes electrónicos. Además, las pruebas confirmaron que al ajustar el contenido de carbono al 30 % en la mezcla inicial, la proporción de este valioso material alcanza un 61 % en el producto sólido resultante.

Foto cortesía Envato

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