Es una de las frutas tropicales más queridas, gracias a su sabor dulce, textura suave y gran versatilidad. Según la Revista del Consumidor en su edición de octubre 2025, «puedes encontrarla todo el año», lo que convierte a esta fruta exótica en una opción fresca y accesible para iniciar el día y la salud.
Además de su atractivo económico y su disponibilidad, la lechosa es reconocida por su alto contenido de agua, fibra, y vitaminas A, C y E, contiene también antioxidantes como el licopeno, «asociado con un menor rïesgo de enfêrmêdades cardiacas». Por eso, incluirla en el desayuno por ejemplo, en cuadritos frescos es una excelente forma de cuidar la salud desde temprano.
Incorporarla en tu desayuno diario es una forma sencilla de aprovechar su riqueza en fibra y antioxidantes sin gastar demasiado. Control de la diâbetes: una papaya pequeña aporta unos 3 gramos de fibra, lo que ayuda a estabilizar los niveles de glucosa en sângre. Su combinación de potasio, fibra y vitaminas contribuye a reducir el rïesgo de enfêrmêdades cardiovasculares. Contiene papaína, una enzima que favorece la digestión y previene el estreñimiento. Su alto contenido de betacaroteno reduce el rïesgo de pädecer ąsma y por último, la zeaxantina presente en su pulpa filtra los rayos dañïnos y previene la dëgeneración macular.
Las semillas también tienen propiedades interesantes. En la cocina, se utilizan como aderezo o condimento por su sabor ligeramente picante, y son fuente natural de antioxidantes y ácidos grasos. Consümidas con moderación, pueden ayudar a mejorar la digestión y apoyar la salud intestinal. Se recomienda secarlas, triturarlas y añadir una pizca a batidos o jugos matutinos para aprovechar sus beneficios sin alterar el sabor del desayuno.
Con información de: Ámbito









