Este domingo 18 de enero, Portugal inició una jornada electoral decisiva en la que más de 11 millones de ciudadanos están convocados a las urnas. El objetivo es elegir al próximo jefe de Estado que sucederá a Marcelo Rebelo de Sousa, quien finaliza su segundo mandato consecutivo tras liderar el país desde 2016.
Los centros de votación permanecerán abiertos hasta las 6:00 de la tarde, en un proceso que marca el fin de una etapa política y el comienzo de una nueva administración para la nación lusa. La oferta electoral cuenta con 11 candidaturas que reflejan un espectro político diverso.
Entre los aspirantes destacan figuras de gran trayectoria como Luís Marques Mendes, respaldado por el gobernante Partido Social Demócrata (PSD), y el exsecretario socialista António José Seguro. Asimismo, la presencia de André Ventura, líder del partido Chega, y de la única candidata mujer, la eurodiputada Catarina Martins, del Bloco de Esquerda, subraya la pluralidad de unos comicios donde también ganan terreno perfiles como el independiente Henrique Gouveia e Melo y el liberal João Cotrim de Figueiredo.
Debido a la fragmentación del voto y al alto número de aspirantes, el escenario de una segunda vuelta cøbra fuêrza. Según la normativa electoral, si ninguno de los candidatos logra superar el 50 por ciento de los apoyos este domingo, los dos más votados deberán enfrentarse nuevamente el próximo 8 de febrero.
Con información de: Medios Internacionales
Foto: Agencias









