​La marca ha presentado oficialmente el nuevo Commodore Callback 8020, un dispositivo que busca combatir la adicción a las pantallas mediante un enfoque radical en sus capacidades técnicas. Este equipo, orientado a la desintoxicación digital, bloquea por defecto el acceso a navegadores web y plataformas sociales a nivel de sistema, empleando una tecnología que aún está pendiente de patente.

​A pesar de estas limitaciones, el dispositivo mantiene conectividad a internet para servicios esenciales como mapas o lectura de códigos QR, permitiendo además la instalación de aplicaciones como Spotify, Signal o WhatsApp. El teléfono utiliza el sistema operativo Sailfish OS, desarrollado originalmente por Jolla, el cual es compatible con la mayoría de las aplicaciones Android actuales aunque prioriza la privacidad del usuario.

​En cuanto a sus especificaciones técnicas, el móvil es funcional aunque modesta su hoja de características: cuenta con un procesador MediaTek Helio G81, 4 GB de RAM, 64 GB de capacidad ampliable con microSD, pantalla interna IPS de 3,25″ y una pantalla VFD externa de 1,77″. Además, incorpora una cámara trasera de 48 MP, batería de 1.550 mAh con carga USB-C, y un sistema de notificaciones retro en su cubierta frontal que recuerda a las calculadoras de los años 70 y 80.

​Finalmente, este dispositivo destaca por sus sonidos ochenteros con chip SID de 8 bits y su peculiar diseño tipo concha con carcasas intercambiables. Sobre su comercialización, el precio oscila entre los 500 y 640 dólares, alcanzando su versión más cara en la «Founders Edition» con acabados dorados. Aunque su costo resulta elevado considerando sus especificaciones, la apuesta se centra en la nostälgia y en ofrecer una alternativa original frente al uso excesivo de aplicaciones de doomscrolling.

Con información de Globovisión

¿Qué opinas de esto?