La clave para sentirse pleno y satisfecho no está en lo que nos sucede a diario, sino en la manera en que nuestra mente percibe y procesa cada experiencia. No son los hechos en sí los que determinan nuestro bienestar, sino el filtro a través del cual los interpretamos, lo que significa que podemos aprender a reaccionar de manera más positiva frente a los desafíos y a disfrutar con más intęnsidad los momentos buenos.
Vivir con bienestar implica centrarse en el presente, dejar atrás las herïdas del pasado y mantener la ilusión por el futuro. La manera en que nos hablamos a nosotros mismos influye directamente en nuestras emociones y en cómo enfrentamos cada situación. Transformar nuestro diálogo interno y adoptar un enfoque más constructivo puede cambiar radicalmente nuestra percepción de la realidad y nuestra sensación de felicidad.
Según la psiquiatra Marian Rojas Estapé, esta capacidad no es innata, sino una habilidad que puede desarrollarse con práctica consciente. Gracias a la plasticidad del cerebro, es posible entrenar la mente para interpretar los hechos de manera más positiva, cultivar la gratitud y reforzar pensamientos que promuevan bienestar y equilibrio emocional.
Cuidar nuestra salud mental implica observar cómo nos hablamos y ajustar nuestro enfoque cuando sea necesario. Este proceso no solo ayuda a manejar las emociones negativas, sino que también fortalece la resiliencia, permitiéndonos vivir con mayor plenitud y disfrutar de los momentos felices con conciencia y gratitud.
Con información de: Salud









