La rosca de reyes es uno de los postres más emblemáticos de las celebraciones de enero en muchos países de habla hispana. Su característico formato circular y su sabor dulce con matices aromáticos hacen de este pan una delicia para compartir en familia durante el Día de Reyes. Si quieres preparar una versión casera, sencilla y repleta de sabor, aquí tienes una guía completa para lograr una rosca esponjosa y con la textura ideal.

Para comenzar la preparación, es esencial tener todos los ingredientes medidos y listos. Entre los elementos principales se encuentran harina de trigo, huevos, mantequilla, azúcar y ralladura de cítricos, que aportan ese aroma tradicional tan reconocido. El uso de levadura fresca o seca garantizará que la masa fermente correctamente y obtenga una miga suave y aireada.

La técnica de amasado es clave para desarrollar bien el gluten y conseguir la estructura perfecta. Tras mezclar los ingredientes húmedos con los secos y trabajar la masa hasta obtener una superficie lisa, se deja reposar para que duplique su tamaño. Este proceso de levado suele tomar varias horas, dependiendo de la temperatura ambiente y el tipo de levadura utilizada.

Una vez que la masa ha levado, se moldea en forma de aro y se decora con frutas abrillantadas, azúcar perlado y, si se desea, algunos frutos secos. Antes de hornearla, se aplica una capa ligera de huevo batido para obtener un acabado dorado y brillante. El tiempo de cocción en el horno precalentado suele rondar los 25 a 30 minutos, hasta que la rosca adquiere un tono dorado uniforme.

Al sacarla del horno, es importante dejarla enfriar antes de disfrutarla, para que los sabores se asienten y la textura se asome en todo su esplendor. Esta receta de rosca de reyes casera, inspirada en los métodos tradicionales transmitidos de generación en generación, promete ser un centro de atención en tu mesa y una excusa perfecta para reunirse con seres queridos en estas fechas especiales.

Con información de: La Nación

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