El divulgador científico Luis Quevedo retomó esta semana un estudio reciente que analiza casi 4.000 cerebros de personas de entre 0 y 90 años, y puso en primer plano un hallazgo sorprendente: según esos datos, el cerebro humano no entraría en lo que entendemos como “modo adulto” hasta los 32 años.

El trabajo, publicado en la revista Nature Communications, identifica cinco grandes “eras neuronales” a lo largo de la vida: infancia (0–9), adolescencia cerebral (9–32), adultez “estable” (32–66), envejecimiento temprano (66–83) y vejez tardía (83+). Cada etapa vendría marcada por reorganizaciones profundas en la conectividad cerebral, desde la poda sináptica hasta los cambios en la materia blanca.

Quevedo advierte que los resultados se refieren a cambios en la estructura cerebral, no necesariamente a funciones como la memoria, la inteligencia o el comportamiento, algo que dependerá de muchos otros factores.

Para los investigadores, comprender estos hitos estructurales ofrece una nueva perspectiva sobre el desarrollo y envejecimiento cerebral, y podría tener implicaciones importantes para el diagnóstico de trastornos neurológicos, la comprensión del desarrollo cognitivo y la formulación de políticas de salud mental acorde a las etapas vitales.

Con información de: Mundo Deportivo

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