El estado Sucre, en la región oriental de Venezuela, alberga una joya natural como lo es el Parque Nacional Turuépano, establecido el 5 de junio de 1991, este vasto espacio protegido representa un encuentro singular entre las aguas dulces de los ríos y las salinas del Mar Caribe, conformando un ecosistema de llanuras deltaicas y planicies cenagosas único en el país. Su ubicación estratégica, en los municipios Benítez, Cajigal, Libertador y Mariño, lo convierte en un destino privilegiado para los amantes del ecoturismo y la aventura.

Turuépano se distingue por su extraordinaria biodiversidad, resguardando extensos bosques de manglares, intrincados caños y una exuberante vegetación que incluye especies como la palma moriche, el bucare y lirios de agua. Es un santuario vital para una variada fauna silvestre, destacándose como hogar principal del manatí y albergando también al esquivo perro de agua, también conocido como nutria gigante. Este parque no solo es un sitio de nidificación y desove crucial para numerosas especies, sino también un laboratorio natural ideal para la investigación científica.

Los visitantes del Parque Nacional Turuépano pueden sumergirse en una experiencia inolvidable a través de diversas actividades. Los paseos en curiaras por la red de caños y canales ofrecen una oportunidad única para la observación de aves y la vida silvestre en su hábitat natural. Sitios de interés como la Isla Turuépano, Caño La Brea y el Balneario del Puente Sabacual, invitan a la exploración y al disfrute de paisajes prístinos, en un ambiente de conexión profunda con la naturaleza.

El Parque Nacional Turuépano se presenta como una opción inigualable para quienes buscan un turismo consciente y respetuoso con el medio ambiente. Es una invitación abierta a descubrir la belleza oculta de Sucre, a explorar ecosistemas fascinantes y a contribuir a la valoración de uno de los patrimonios naturales más importantes de Venezuela.

Con información de: Noticias 24 Horas

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