Una de las principales causas de las enfermedades a nivel mundial se relaciona a una alimentación llena de grasas, azúcar y colorantes, la alimentación es saludable cuando favorece el buen estado de salud y disminuye el riesgo de enfermedades crónicas relacionadas con ella.
En una reciente investigación epidemiológica se ha demostrado una estrecha dependencia entre la alimentación y el riesgo que poseen algunos organismos para desarrollar estas enfermedades crónicas caracterizadas por una elevada morbimortalidad, a causa de una alimentación o dieta a base de harinas y azucares, además, de grasas es por ello que es necesario establecer normas de referencia que sirvan de guía para garantizar un estado nutricional adecuado.
El modelo de alimentación mediterráneo es una tradición centenaria que contribuye a un excelente estado nutricional, proporciona una sensación placentera y forma parte de la cultura mundial. Se revisan algunos de los estudios más sólidos y recientes que sugieren esta relación tan estrecha entre estilo de vida no saludable y riesgo de enfermedad.
Las enfermedades crónicas no transmisibles más populares entre los investigadores se encuentra: la diabetes mellitus tipo 2, enfermedades cardiovasculares, determinados tipos de neoplasias) suponen las principales causas de muerte y discapacidad en todo el mundo.
En la actualidad, estas enfermedades antes mencionadas son las responsables de las 2 terceras partes de la mortalidad anual y del 46% de la morbilidad global; Si se mantienen las tendencias actuales, serán la causa de un 73% de las defunciones en los próximos años.
De esta manera la alimentación no saludable y el sedentarismo pueden ser responsables de una proporción considerable de fallecimientos evitables, una modificación de éstos podría repercutir notablemente sobre la salud pública, es por eso que la organización mundial de la salud, y las organización han realizado todo tipo de investigaciones para conocer de qué manera repercute esta situación al cuerpo humano.
La política sanitaria mundial está poniendo especial énfasis en disminuir la tasa de mortalidad prematura y en aumentar la esperanza y la calidad de los años de vida mediante la elaboración de planes nacionales adaptados al entorno y a la idiosincrasia de la población.
Información: elsevier









