La inmadurez emocional es la dificultad para gestionar, expresar y comprender las propias emociones de manera equilibrada. Se manifiesta en actitudes impulsivas, dependencia emocional, dificultad para asumir responsabilidades y problemas en las relaciones interpersonales. Son personas que se ponen a la defensiva constantemente, desvían la culpa y que tienen poca mentalidad de crecimiento.
Los expertos en psicología de la comunicación Kathy y Ross Petras han elaborado una lista de aquellas frases que demuestran ser emocionalmente inmãduras y que a veces decimos sin pensar. Comenzando por: ¡No es culpa mía!, las personas emocionalmente inmaduras no suelen hacerse responsables de sus propias acciones cuando algo sale mal.
No necesito darte explicaciones. De nuevo están evitando cualquier responsabilidad real. Otro signo de la ausencia de madurez emocional; estás exagerando. Esta frases es una combinación de manipulación psicológica. Otra frase, es ¿de qué estás hablando? Nunca dije eso. Es otra forma de evadir la responsabilidad sobre su discurso. Sí, lo que sea. El mensaje que recibes es que a la otra persona no le interesa seguir hablando para solucionar las cosas.
Es tu problema, no el mío. Las personas que dicen esta frase buscan alejarse de algo que es complicado. Estás hablando del pasado. Alguien emocionalmente inmaduro utiliza esta frase cuando no quiere aprender de sus errores. Solo estaba bromeando. Es una frase que dicen las personas que sienten vergüenza por reconocer que se han equivocado. Tu siempre / Tú nunca. Es más fácil discutir cuando no se intenta ganar.
Y por último; todo el mundo lo hace. Los adultos suelen recurrir a esta frase cuando quieren justificar algo que quieren hacer o que ya han hecho.
Con información de: La Vanguardia









