Según el Feng Shui, que es una antigua filosofía china que busca armonizar los espacios para mejorar el bienestar, la manera en que disponemos las cosas en el hogar incide directamente en el flujo de la energía. Por eso nos propone ciertos cambios sencillos que se pueden hacer para renovarla y equilibrarla.
Por eso el Feng Shui destaca la importancia de mover los muebles como una forma de mejorar el estado de ánimo. Y hace hincapié en no saturar los espacios con cosas, colores o luces, sino buscar una decoración suave y sutil. Eliminar el desorden: las cosas fuera de lugar bloquean el flujo del chi (energía vital). Deshacerse de objetos rotos, acumulaciones innecesarias o cosas sin uso permite que la energía fluya libremente y atrae nuevas oportunidades.
Liberar la entrada principal: debe estar limpia, despejada y bien iluminada. Colocar una planta saludable o una alfombra atractiva puede invitar a una energía positiva a entrar. Colocar objetos con intención positiva: cuadros, símbolos, espejos y adornos deben reflejar lo que querés atraer. Paisajes armoniosos, imágenes de felicidad, símbolos de abundancia o elementos que evoquen calma.
Reordenar el dormitorio: para que sea un espacio de descanso y amor, la cama debe tener respaldo, estar alejada de la puerta y con espacio a ambos lados. Evitar los espejos frente a la cama y objetos de trabajo en esta área. Renovar cortinas y tapizados: cambiar las fundas o incorporar almohadones es el primer paso. Colores claros y telas livianas como el lino en lugar de terciopelo, con estampados de rayas o colores frescos.
Decorar los espacios abiertos: quienes tengan balcones o terrazas, no deben dejarlos vacíos. Se aconseja construir una atmósfera en este lugar de la casa, con plantas, algunas luces, y una mesa.
Con información de: El Tiempo









