Los mejores amigos del hombre, los perros, muchas veces tienen comportamientos que hablan de su estado de ánimo, cómo se sienten y qué nos quieren expresar con sus actitudes y cómo nos ven. Y entre esos comportamientos frecuentes, uno de los más comunes es cuando los perros deciden echarse debajo de una mesa, especialmente cuando la familia en el hogar está comiendo.
Si bien parece un gesto inocente, tiene diferentes interpretaciones y no siempre son positivas. En la gran mayoría de los casos, cuando un perro se acuesta debajo de la mesa es una actitud vinculada a su necesidad de sentirse en un lugar cómodo y seguro. Es que la estructura de una mesa funciona como una especie de guarida para los canes, dadas sus características de lugar delimitado, protegido y, al mismo tiempo, cercano a su “manada”.
Este rincón de la casa también puede funcionar como una especie de refugio ante estímulos negativos que le generan incomodidad, tales como ruidos fuertes, visitas desconocidas, discusiones familiares o incluso el movimiento constante dentro del hogar. Esto se puede volver un hábito no deseable, por lo que es preciso trabajar en la educación del animal para evitar que este espacio se asocie con premios o alimentos.
Por supuesto, si la actitud se vuelve persistente es cuando más hay que prestar atención, dado que puede estar relacionada con el miedo que siente el can, ansiedad o incluso malestar físico. Como siempre, en caso de que esto se vuelva constante, es preciso visitar a un veterinario. Observar todas estas cuestiones es clave para mejorar la convivencia con ellos y a su vez, darles una mejor calidad de vida. Por supuesto, crear un ambiente seguro es clave para que el animal se sienta a gusto y disfrute de nuestra compañía.
Con información de: Uno









