En una revelación que desafía décadas de sabiduría convencional, algunos científicos están cuestionando la creencia de que una dieta baja en sal es siempre beneficiosa, argumentando que puede ser tan peligrosa como un consumo excesivo. Mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras agencias de salud mantienen sus advertencias sobre los peligros de una alta ingesta de sodio, nuevas investigaciones sugieren que la moderación podría ser la clave.
La sal, es un mineral esencial para el cuerpo humano, fundamental para el equilibrio de los fluidos, la función nerviosa y el transporte de nutrientes. Sin embargo, su consumo excesivo se ha relacionado con un aumento en la presión arterial, un factor de riesgø para accidentes cerebrovasculares y enfermëdades cardíacas. Se estima que el consumo excesivo de sal es responsable de 1,89 millones de muërtes al año en todo el mundo.
A pesar de las evidencias contundentes que vinculan el exceso de sal con problemas de salud, un estudio concluyó que un consumo moderado de sodio (entre 3 y 6 gramos al día) podría ser más beneficioso para la salud cardiøvascular que las dietas extremadamente bajas o altas en sal.
«El público en general no es consciente de esto y simplemente piensa que el sodio y la sal son lo mismo. Nadie te lo dice», afirma la nutricionista, May Simpkin. Esta confusión se ve agravada por el hecho de que la mayoría del sodio que consumimos está oculto en alimentos procesados como pan, pizzas, embutidos y sopas. Apenas una cuarta parte de nuestra ingesta diaria proviene de la sal que añadimos a nuestras comidas.
Con información de: BBC Mundo News









