Corea del Norte ha inaugurado un complejo turístico en su costa oriental del mar de Japón. Los medios estatales, controlados por el aparato del régimen, aseguran que el líder autoritario Kim Jong-un espera que este sea el «primer paso» para un mayor desarrollo del sector turístico del país, cerrado a cal y canto para turistas internacionales, excepto grupos muy reducidos de ciudadanos rusos.
El complejo de Wonsan-Kalma, situado en una ciudad portuaria del golfo de Tongjoson, frente a las costas japonesas, puede acoger a unos 20.000 huéspedes al año, según los medios estatales.
La zona turística costera de Wonsan-Kalma, que abarca un tramo de playa de 4 kilómetros, incluye hoteles, restaurantes, centros comerciales y un parque acuático, según el clan de los Kim, ya por su tercera generación.
El líder supremo también ha autorizado la construcción de nuevas infraestructuras en la región como el aeropuerto de Kalma, que también sirve como campo de pruebas militar. La construcción del resort comenzó en 2018, pero se retrasó tanto por problemas de construcción como por la pandemia de COVID-19. El hotel recibió a sus primeros visitantes nacionales el martes, según ha informado la Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA). Se desconoce cuándo lo harán los turistas internacionales.
Con información de: Medios Internacionales









