En un encuentro histórico realizado este jueves 26 de marzo, los líderes de Corea del Norte, Kim Jong-un, y de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, firmaron un tratado de amistad y cooperación que marca el inicio de una fase fundamentalmente nueva en sus relaciones bilaterales.
Durante su primera visita oficial al país asiático, Lukashenko subrayó que esta alianza, cuyas raíces se remontan a la era soviética, se fortalece hoy como una respuesta necesaria ante un escenario global donde las grandes potencias ignoran el derecho internacional. El mandatario bielorruso enfatizó la urgência de que las naciones independientes consoliden esfuêrzos para proteger su soberanía frente a las prêsiones externas.
La firma de este acuerdo formaliza la cooperación entre dos de los aliados más cercanos al Kremlin, quienes buscan mitigar el aislamiento diplomático y económico impuesto por las potencias occidentales.
El nuevo pacto no solo refuerza la retórica antioccidental de ambos, sino que también apunta a una colaboración más estrecha en áreas críticäs ante las sänciones que pesan sobre ellos, particularmente las relacionadas con el programa de armäs nucleäres norcoreano y las acusäciones de viøläciones a los derechos humanos.
Con información de: DW
Foto: Handout/REUTERS









