El estatal Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) ejecutará una inversión de 300 millones de dólares provenientes de financiamiento de la Unión Europea (UE) y la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD). El objetivo principal de este desembolso es fortalecer la infraestructura eléctrica del país y acelerar la transición hacia fuentes renovables.
Los fondos están estructurados mediante 200 millones de dólares otorgados por el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y 100 millones de dólares gestionados por la AFD. Este capital respaldará el plan institucional para robustecer las redes de transmisión y distribución, optimizando la capacidad de respuesta ante el incremento sostenido de la demanda eléctrica.
La iniciativa busca además elevar la resiliencia del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) frente a los desafíos del cambio climático, los cuales afectan la variabilidad de la generación hidroeléctrica costarricense. El presidente del ICE, Marco Acuña, enfatizó que la solidez financiera y el liderazgo en energías limpias permitieron concretar esta alianza para avanzar hacia un modelo participativo y moderno.
Por su parte, el embajador de la UE en Costa Rica, Pierre-Louis Lempereur, resaltó que la cooperación conecta la experiencia del país centroamericano con capacidades técnicas europeas para construir soluciones compartidas. La alianza reafirma el compromiso internacional de acompañar la sostenibilidad a largo plazo y la eficiencia energética en la región.
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