Una compañía alemana de defensa ha presentado recientemente el vehículo autónomo submarino Greyshark, diseñado para patrullar el fondo marino en busca de amenazas o daños a los cables submarinos que conectan continentes y soportan gran parte del tráfico global de Internet.
Greyshark cuenta con un conjunto avanzado de sensores, sonar, LiDAR, cámaras, sensores electromagnéticos y ópticos, lo que le permite mapear rutas de cables, detectar anomalías, minas u objetos sospechosos, y supervisar infraestructuras críticas bajo el mar con un mínimo de intervención humana.
Gracias a su diseño silencioso, su casco compuesto y su forma hidrodinámica inspirada en un tiburón, el robot puede operar con discreción. Además, múltiples unidades pueden trabajar en conjunto como un “enjambre”, comunicándose bajo el agua para coordinar vigilancia sobre amplias zonas oceánicas.
En un contexto global de creciente tensión geopolítica y tras incidentes de sabotaje o daño a cables submarinos, la incorporación de Greyshark supone un paso importante hacia la protección de la columna vertebral de las comunicaciones mundiales, mejorando la seguridad, reduciendo tiempos de respuesta ante fallos y aumentando la fiabilidad de la conectividad internacional.
Con información de: El Universal









