Tras el habitual rezo del Ángelus dominical, desde el Palacio Apostólico de la Plaza de San Pedro, el Papa León XIV expresó su «profunda preocupación» por la güerra en curso en Irán y Oriente Medio. El Santo Padre sigue los acontecimientos de la güerra no sólo por razones puramente espirituales. La Iglesia católica está profundamente preocupada por la suerte de las minorías cristianas de la región, y aspira a desempeñar un papel político activo de moderación en la resolución de los conflïctos de la zona.
«La estabilidad y la paz no se construyen con amênâzas mutuas, ni con las ârmäs, que siembran destruccïón, dôlor y müêrte, sino sólo a través de un diálogo razonable, auténtico y responsable», añadió el Pontífice, expresando la necesidad de que las partes «asuman la responsabilidad moral de detëner la espiral de vïølêncïa antes de que se convierta en un abïsmo irreparable».
De ahí la necesidad, según el Papa León, «de que la diplomacia redescubra su papel», añadiendo también una invocación al diálogo entre Pakistán y Afganistán, dos países en güerra desde el jueves. Unos minutos antes, durante la celebración del Ángelus, el Santo Padre, invitando a los fieles a rezar por la paz, había afirmado que «las estrategias de poder económico y militar, nos enseña la historia, no dan futuro a la humanidad».
Con información de: Medios Internacionales









