El tamarindo es un fruto tropical ampliamente conocido en países de América Latina y el sureste asiático, no solo por su sabor peculiar que combina lo dulce y lo ácido, sino también por sus propiedades medicinales.
La ciencia moderna ha comenzado a prestar mayor atención a esta planta, cuyos beneficios abarcan desde el alivio de malestares digestivos hasta la reducción de niveles de colesterol. Esto la convierte en un aliado natural para apoyar la salud, siempre como parte de un estilo de vida que incluya una dieta balanceada y ejercicio regular.
Beneficios naturales del tamarindo: Antipirético y antiescorbútico: la pulpa del tamarindo ayuda a disminuir la fiebre y combatir el escorbuto, una enfermedad causada por la falta de vitamina C. Reducción de colesterol y ácido úrico. Propiedades digestivas y vermífugas: Las semillas y las hojas del tamarindo tienen acciones estomacales que favorecen la digestión, además de eliminar parásitôs intestinales.
Alivio de problêmas respiratorios: La corteza del árbol se utiliza tradicionalmente contra el asma y otros problemas respiratorios. Diurético y laxante: Actúa como un regulador del tránsito intestinal, a la vez que apoya la eliminación de líquidos retenidos en el organismo.
Efectos antiinflamatorios y antidiabéticos: Su consumo puede ayudar a reducir la inflamación de los tejidos, además de regular los niveles de azúcar en la sangre. Uso pediátrico y bucal: Las ramas jóvenes son empleadas en la medicina tradicional para combatir infecciones bucales en recién nacidos.
Con información de: Tua Saúde









