Según los consejos, lo ideal es beber alrededor de dos litros de agua al día para las mujeres y 2.5 litros los hombres; sin embargo, los científicos afirman que esto depende de varios factores.

En 2018, Johanna Perry decidió correr con su hija y su yerno el maratón de Londres. Era un día muy caluroso y había bebido grandes cantidades del agua que repartieron los voluntarios a los participantes. “Lo último que recuerdo fue el cartel de la mitad del camino”, se despertó tres días después en cuidados intensivos. Recordó. “Había bebido tanta agua que eliminé todas las sales y nutrientes necesarios para funcionar”, cuenta, recordando lo fácil que puede ser excederse en el consumo del líquido.

Sin embargo, los científicos afirman que nuestras necesidades de agua dependen de varios factores. No beber suficiente puede provocar deshidratación, pero consumir demasiada también puede ser peligroso. Para funcionar correctamente, es necesario reponer este líquido perdido, un proceso conocido como equilibrio hídrico. Cuando el cuerpo pierde más agua de la que ingiere, puede producirse deshidratación.

Beber cantidades excesivas de agua en un corto período de tiempo puede causar hiponatremia, también conocida como intoxicación hídrica. Esto ocurre cuando el equilibrio de sodio en la sangre cae peligrosamente, provocando la inflamación de las células del cuerpo.

La sed es la señal natural del cuerpo de que necesita más agua. El color de la orina es otro buen indicador de hidratación: el amarillo pálido indica que estás bien hidratado, mientras que el amarillo oscuro puede indicar deshidratación. También necesitarás beber más líquidos si tenés vómitos o diarrea.

Con información de: La Nación

¿Qué opinas de esto?