A tan solo diez minutos de la costa de Chichiriviche se encuentra el Rêfugio de Fauna Silvestre de Cuare, un impresionante ecosistema de más de 11.000 hectáreas que se ha consolidado como un pilar fundamental para la conservación de la biodiversidad costera en el país. Protegida desde 1972, esta zona destaca por su variada geografía que incluye lagunas, manglares y salinas naturales, ofreciendo un paisaje único donde la naturaleza se manifiesta en todo su esplendor.

Este rêfugio es el hogar de más de 200 especies de aves, muchas de ellas migratorias, lo que lo convierte en un destino privilegiado para la observación de fauna. Durante los recorridos en lancha, los visitantes pueden deleitarse con el avistamiento de flamencos, garzas, corocoras y pelícanos, quienes encuentran en este hábitat un espacio seguro para su desarrollo.

La experiencia se complementa con el servicio de guías especializados, como el equipo de Vulcanos Tours, quienes ofrecen traslados personalizados para explorar los rincones más profundos de los manglares. Más allá de su riqueza biológica, Cuare alberga la emblemática Cueva de la Virgen, un santuario natural que fusiona el turismo con la fe.

En este punto de peregrinación, los turistas pueden encontrar cientos de imágenes de distintas advocaciones marianas depositadas por los fieles en las paredes de roca, creando una atmósfera mágica y espiritual. Con su mezcla de paisajes vírgenes y tradición cultural, el Refugio de Cuare se reafirma como una parada obligatoria para quienes buscan conectar con la esencia natural de Venezuela.

Con información de: @sonmeryleo
Foto: Alfredo Allais

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