Especialistas japoneses en energías renovables, a través de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA), están colaborando en un proyecto de asesoría técnica para impulsar la adopción de estas energías en Cuba.
Profesionales de distintas compañías niponas de este sector participan en el intercambio con especialistas de la Unión Eléctrica de Cuba (UNE). Este proyecto de dos años busca mejorar la gestión y el control del sistema de distribución y generación de electricidad mediante la integración de fuentes renovables.
Un estudio previo destacó que en 2022, la generación eléctrica de Cuba dependía predominantemente del petróleo (83,5%) y el gas natural (12,5%), con una contribución mínima de fuentes renovables como biomasa (1,8%), energía solar (1,3%), hidroeléctrica (0,8%) y eólica (0,3%).
Ante esta situación, Cuba se ha fijado una ambiciosa meta: lograr que el 24% de su generación de electricidad provenga de fuentes renovables para el año 2030, lo que representa un gran desafío y un paso crucial hacia la sostenibilidad energética del país.
Con información de: Cuba Debate









