Viajar de Puerto La Cruz a Cumaná es sin duda una experiencia que invade nuestros sentidos. Disfruta de esta experiencia y más. Tonalidades de azul a verde retan las paletas de la imaginación desde aguas clarísimas; arenas de harina fina y coral molido pasan del blanco al rojo acariciando la vista y la piel; y una costa de Sol y sombra impresionantemente frondosa, deja huella en los sentidos.
Para hacer sin prisa el recorrido de 89km desde Puerto La Cruz hasta Cumaná, necesita de dos a cuatro días. El paseo también lo puede dividir según le convenga, y no hace falta un vehículo rústico para completar el trayecto. Ahora, si no tiene carro, desde el mismo Puerto La Cruz, en el Paseo Colón puede tomar unos peñeros que lo llevan a diferentes playas de la zona, pero tenga en cuenta que la comodidad tiene su precio aunque sea solidario, pues las excursiones tiene un leve recargo saliendo desde la ciudad.
Entre las playas más importantes de esta zona oriental del país, muchas de las cuales usted podrá disfrutar, se encuentran: Isla de Plata: tomando la carretera hacia Cumaná, a aproximadamente 20 minutos de distancia de Puerto La Cruz, encuentra el acceso a la primera playa: Isla de Plata. La isla queda a aproximadamente 15 minutos en peñero. Aquí, el agua es verde cristalina y absolutamente tranquila como una piscina, perfecta para los niños.
Valle Seco: en este pueblo puede dejar su carro estacionado y contratar un peñero para ir a las playas de Conoma, Conomita y ‘Ña Cleta, así como a las cercanas Isla de Mono, Isla Arapo, Isla de Arapito y La Piscina. La zona se presta para hacer snorkelling, así que si tiene su equipo de máscara y chapaletas, no dude en llevarlo. Conoma: una travesía de 10 minutos lo lleva a esta bella playa, rodeada de hermosos árboles que dan sombra. Los refrigerios tendrá que llevarlos usted o arreglar en Valle Seco para que se los preparen. En esta zona, el agua es verde y absolutamente traslúcida.
Conomita: a 15 minutos de Valle Seco, esta playa es un poco más pequeña que Conoma, pero está igualmente rodeada de frondosos árboles que dan amplia sombra. Pídale al pescador que le dé la vuelta al morro que queda cerca para que vea la casita rústica donde vive, desde hace años, un pescador ermitaño que construyó su vivienda tallando el solito la roca.
Ña Cleta: es una de las más pequeñas playas de la zona, también es la más tranquila e ideal para los niños. Grandes árboles y suficiente sombra miran al agua color esmeralda. Una mínima infraestructura le permitirá comerse un pescado bien fresco tomarse una cerveza o un refresco. Playa Colorada: sin lugar a dudas, ésta es una de las playas que durante décadas ha sido de las más populares de la zona por su arena roja coralina y sus aguas traslúcidas.
Como ve estas son solo algunas de las opciones de playas maravillosas e inolvidables que usted y los suyos podrá disfrutar en su próximo recorrido hacia el oriente venezolano.
Con información de: Venezuela Turística









