Más de tres años permaneció ese esqueleto de hormigón a la vera de la ruta 11, convertido a la vez en hito y enigma. Por lo insólito en términos de diseño y por lo que llevaba a imaginar lo que podía resultar una vez finalizado el proyecto que se insinuaba en forma de cajón irregular, con una fachada de dos pisos muy torcida hacia la vereda y la cara del fondo con idéntica inclinación, pero allí con base de la planta baja alzada a 4,5 metros del terreno, casi el triple de altura que en el frente.

“La gente comenta que va a ser un hotel”, escuchó Martín Mc Guire de boca de su suegro cuando veía con dudas la posibilidad de continuar esta obra que pensó como su casa familiar frente al mar y con esos trazos más que originales de su pareja arquitecta, Julieta Lépore. Comenzaron a construir en 2019 y, un año después, la pandêmia no solo los obligó a paralizar los trabajos sino también su empresa vinculada con el transporte de pasajeros, con lo que también se acotaron los recursos para terminarla.

Ese clic de cambio de rumbo apareció en 2023, cuando la economía de su firma se recompuso, ya estaban cómodos como familia en un barrio cerrado de la zona y se animaron a desarrollar esta propuesta de 15 habitaciones exclusivas y solo para adultos en lo que en el barrio Los Acantilados ya era conocida como “la casa inclinada”, “la casa torcida” o, aún más impactante y gráfico, “la casa que se la trąga la tierra”.

«Locus Solus” se llama el emprendimiento que hoy abre sus puertas, apuntando a un segmento alto. Se presenta desde sus particularidades como “hotel singular” y acompaña la proyección de desarrollo y crecimiento que Mar del Plata sostiene en estos últimos tiempos hacia el sur, con preferencia sobre el frente costero y cada vez más con inversiones de calidad, casas particulares y barrios privados.

A tope, el hotel tendrá una capacidad máxima de 31 pasajeros y con una particularidad: no se admiten menores de edad ni mascotas. Hay 13 de las 15 habitaciones que tienen vista al mar, todas son dobles y en suite, absolutamente distintas en su diseño y decoración. Y la única que tiene opción para tres huéspedes se llama Locus Solus y está en el punto más alto del edificio.
Con información de: La Vanguardia









