Tras el anuncio de Wimbledon de reemplazar a los jueces de línea humanos con el sistema de arbitraje de línea electrónico en vivo (ELC) basado en inteligencia artificial, y que este comenzará a ser utilizado desde que inició el torneo, se avivó el debate en el mundo del tenis sobre este cambio.
La decisión marca el fin de una tradición de 148 años en el All England Club, generando un debate significativo sobre el uso de la tecnología en el deporte. Esta iniciativa sigue a movimientos similares de otros torneos importantes como el Abierto de Australia y el US Open.
La introducción del ELC ha provocado reacciones encontradas entre jugadores y aficionados. Mientras que algunos, como el extenista John McEnroe, habían criticado previamente a los jueces de línea humanos, muchos ahora lamentan la pérdida de la tradición y la atmósfera «vacía» en la cancha. Los seguidores del tenis también expresan su nostalgia por la participación del público y el drama que aportaban las repeticiones de video en las decisiones de línea.
El nuevo sistema ELC utiliza más de 450 cámaras para tomar decisiones precisas, las cuales son comunicadas a través de altavoces. A pesar de la avanzada tecnología, aproximadamente 80 exjueces de línea han sido reubicados como árbitros asistentes, brindando apoyo y actuando como respaldo en caso de cualquier mal funcionamiento del sistema.
Aunque algunos jugadores han reportado problemas con la claridad del audio, la directora de operaciones de Wimbledon, Michelle Dite, ha calificado la implementación del ELC como «muy exitosa».
Con información de: AFP









