El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, declaró el estado de «desastre mayor» para el condado de Kerr, Texas, tras las catastróficas inundaciones que han azotado la región central-sur del estado. Esta medida busca movilizar recursos federales adicionales para apoyar los esfuerzos de recuperación y asistencia a las comunidades afectadas por el desbordamiento del río Guadalupe.
Las inundaciones, provocadas por más de 30 centímetros de precipitaciones en un periodo de 12 horas. Hasta la fecha, el número de víctïmas ha ascendido a 68, incluyendo al menos 21 niños. El condado de Kerr ha sido el más afectado, con 59 fallecïdos confirmados. Decenas de personas continúan desaparecidas, y los equipos de búsqueda y rescate, incluyendo la Guardia Costera de EE.UU. y los servicios de emergëncia estatales, trabajan incansablemente para localizar a los supervivientes y brindar asistencia.
Las autoridades han logrado encontrar a más de 850 personas, muchas de ellas de campamentos en la zona, y se han realizado más de 160 rescates por vía aérea. La situación sigue siendo crítica, con el Servicio Meteorológico Nacional advirtiendo sobre posibles precipitaciones adicionales. El gobernador adjunto, Dan Patrick, y el administrador municipal de Kerrville, Dalton Rice, han subrayado la gravedad de la situación, mientras las autoridades investigan posibles fallos en el sistema de alertas.
El presidente Trump aseguró el compromiso de su administración para apoyar a Texas en esta tragedia, trabajando de cerca con el gobernador Greg Abbott para garantizar que «nuestros valientes servicios de emergencia tengan de inmediato los recursos que necesiten».
Con información de: AFP









