Cambiar la cantidad de dulce en la dieta de una persona no tiene impacto en su gusto por los alimentos dulces, sugieren los resultados de un nuevo ensayo que tampoco mostraron diferencias en los indicadores de rïesgo de enfêrmëdad cardiovąscular o diâbetes entre las personas que aumentaron o disminuyeron su consümo de alimentos de sabor dulce durante un período de seis meses.
Las organizaciones de salud pública podrían necesitar cambiar sus consejos actuales sobre la reducción del consümo de alimentos dulces para abordar la crïsis de obesïdad.
«No se trata de comer menos alimentos dulces para reducir los niveles de obesïdad resume la profesora Appleton. Los problemas de salud se relacionan con el consümo de azúcar. Algunos productos de comida rápida pueden no tener un sabor dulce, pero pueden contener altos niveles de azúcar. De igual manera, muchos productos naturalmente dulces, como la fruta fresca y los lácteos, pueden tener beneficios para la salud». «Por lo tanto, las recomendaciones públicas deben centrarse en cómo las personas pueden reducir la cantidad de azúcar y alimentos de alto contenido energético que consumen», concluye.
Con información de: El Portal de la Salud









