Muchos dueños de gatos buscan formas simples de mejorar la calidad de vida de sus mascotas sin modificar demasiado la casa. En ese camino, una recomendación que suele llamar la atención es dejar una prenda con el olor del dueño en el lugar donde duerme el gato. Aunque a primera vista puede parecer un gesto menor o puramente afectivo, veterinarios y especialistas en comportamiento felino coinciden en que este recurso cumple funciones importantes.
El olor familiar del humano de referencia puede tener un impacto directo en el bienestar emocional del gato, sobre todo en determinadas situaciones. Colocar una prenda usada, como una chaqueta, un camisa o una funda de almohada, en el espacio de descanso del gato puede convertirse en un recurso ambiental clave. Los veterinarios explican que cumple varias funciones al mismo tiempo.
Aporta una sensación de seguridad y contención, ya que el olor del dueño es un referente emocional para el gato. Ayuda a reducir el ëstrés y la ansïedad, en especial en situaciones de cambio o ausencia. Favorece un descanso más profundo, al asociar el lugar de sueño con una experiencia positiva y familiar. Refuerza el vínculo humano-gato, incluso cuando el dueño no está presente
Este recurso suele recomendarse en momentos puntuales, como mudanzas, viajes del dueño, llegada de una nueva mascota, visitas prolongadas o cambios en la rutina diaria.
Con información de: El Tiempo









