La icónica actriz Demi Moore ha sido nombrada la «Mujer Más Bella del Mundo» por la prestigiosa revista People, un reconocimiento que va más allá de su innegable atractivo físico. La publicación celebra especialmente la madurez y la perspectiva con la que la estrella de Hollywood aborda el paso del tiempo, marcando un cambio significativo en la narrativa tradicional de este tipo de nombramientos.
En sus declaraciones a la revista, Moore, conocida por su papel reciente en la aclamada película «La Sustancia», ofreció una visión profunda sobre su compleja relación con su cuerpo y la fama, especialmente en esta etapa de su vida. «Tengo una mayor apreciación por todo lo que mi cuerpo ha pasado para llevarme hasta ahora», afirmó la actriz, reflexionando sobre las presiones de envejecer dentro de la exigente industria cinematográfica.
Con una honestidad palpable, Moore admitió que los momentos de autocrítica persisten. «No significa que a veces no me mire al espejo y piense: ‘Oh Dios, parezco vieja’ o ‘Mi cara se está cayendo’. Lo hago. Pero puedo aceptar que ahí es donde estoy hoy, y sé que la diferencia es que eso ya no define mi valor ni quién soy». Esta aceptación contrasta fuertemente con la obsesión por la juventud que exploró en su galardonado papel en «La Sustancia».
Precisamente su protagónico en esta película durante el 2024, donde interpretó a una instructora fitness consumida por la idea de recuperar la juventud perdida, le valió su primer Globo de Oro, un premio del Sindicato de Actores de EE.UU., y una nominación al Oscar. Al reflexionar sobre su personaje, Moore comentó sobre la universalidad de la autocomparación y el juicio severo, especialmente intensificado para aquellos en el ojo público.
Finalmente, Moore compartió cómo sus prioridades han evolucionado con el tiempo. Recordó las exigencias extremas que se autoimponía en el pasado, priorizando su apariencia externa. Hoy, a sus 62 años, asegura haber desarrollado «una relación mucho más intuitiva y relajada con mi cuerpo», enfocándose en su salud general, longevidad y calidad de vida. Se describe ahora como una mujer «en paz y libre», un testimonio inspirador de aceptación y empoderamiento en el proceso natural del envejecimiento.
Con información de Telemundo









