“Demon Slayer: Castillo infinito” (Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – Infinity Castle) alcanza el mayor estreno de una película de anime en la historia de la taquilla norteamericana y establece récords mundiales, relegando a otras superproducciones.
El lanzamiento, ocurrido entre el 13 y el 15 de septiembre, impacta tanto al mercado de Estados Unidos como a escenarios clave a escala internacional y marca un punto importante tras una etapa de bajo rendimiento en la industria cinematográfica.
El estreno de “Demon Slayer: Castillo Infinito” en Estados Unidos y Canadá registró una recaudación de 70 millones de dólares, la cifra más alta para una película de anime en ese mercado. A escala internacional, el filme sumó 62,1 millones de dólares en las regiones gestionadas por Sony y Crunchyroll, alcanzando una suma global de 132,1 millones de dólares solo en el primer fin de semana. El total mundial superó los 450 millones de dólares al incorporar la taquilla previa lograda en Japón, donde ya había acumulado más de 282 millones de dólares.
El fenómeno refleja una consolidación del anime como segmento de alto rendimiento en la taquilla internacional. El consultor Paul Dergarabedian, citado por la agencia AP, señaló que esta tendencia muestra la dificultad de anticipar la magnitud de la respuesta del público en la coyuntura actual.
Con información de: AP









