Aunque es cierto que la herencia influye, en realidad, la gran mayoría de los casos de las enfêrmêdades mentales como la esquizöfrenïa, el trastörno bipolar, la dêpresïón y el trastörno límite de la personalidad se presentan en personas sin predisposición hereditaria conocida, señala el estudio.
A menudo, los trastörnos mentales son el resultado de muchas pequeñas variaciones genéticas, no de un solo gen patológico. Además, el entorno y el azar también influyen, explica el coautor del estudio Esben Agerbo. No obstante, este estudio es innovador porque describe el rïesgo absoluto: cuántas de cada 100 personas desarrollarán un trastörno mental específico a lo largo de su vida. Esto funciona como un atlas, ayudando a las personas a comprender, por ejemplo, la implicación estadística de tener una madre con una enfermëdad mental, afirma el experto.
Así, explican que, en el caso de tener un padre o hermano que ha tenido dêpresïón, el rïesgo de desarrollarla es de alrededor del 15%, mientras que el rïesgo es inferior al 5% si no se tiene familiares cercanos con la afección. Pero eso también significa que aún se tiene un 85% de probabilidades de no desarrollar la enfërmedad, incluso si se presenta en la familia inmediata. «Este es un mensaje importante para matizar la creencia común de que las enfêrmêdades mentales son hereditarias», añade Agerbo.
Por otro lado, este estudio señala la necesidad de un enfoque dual para abordar las enfêrmêdades mentales. Uno de ellos implica la medicina personalizada, considerando la genética y el entorno individual. El otro implica medidas a nivel poblacional, como la reducción de los factores de ëstrés social, la disminución del consümo de alcohol y la promoción del bienestar mental, afirma Agerbo.
Con información de: El Portal de la Salud









