La Fundación Oso Andino Guaramacal, destacó la necesidad de integrar la conservación del oso frontino con el desarrollo de medios de vida sostenibles. Según la organización, este enfoque dual es indispensable para garantizar la protección y la permanencia en el tiempo de los parques nacionales venezolanos, asegurando que la biodiversidad y las comunidades locales puedan coexistir en equilibrio sin degradar los recursos naturales.
Para mitigar el impäcto ambiental en esta zona de conexión, la organización busca que se implemente un modelo de producción agroecológica robusto. El objetivo es sustituir prácticas nocivas por técnicas agrícolas amigables con el ambiente, que permitan a los habitantes generar ingresos dignos sin acabar el hábitat del oso ni fragmentar los bosques nublados que unen a estas importantes áreas protegidas.
Marcos Hidalgo, presidente de la fundación, señaló específicamente la importancia estratégica del área geográfica conocida como la «brecha». Este corredor ecológico conecta el Parque Nacional Guaramacal con el Ramal de Caldera, convirtiéndose en una zona vital para el tránsito de la fauna y la integridad de ambos ecosistemas, por lo que su manejo y supervisión requieren una atención prioritaria para evitar el aislamiento de las especies.
Finalmente, la iniciativa busca demostrar que la conservación no está reñida con el bienestar humano y el desarrollo económico local. Al proteger el corredor del oso frontino mediante la agroecología, se salvaguardan también las fuentes de agua y la riqueza biológica de la región, estableciendo un precedente necesario para la gestión ambiental responsable en todo el sistema de parques nacionales de Venezuela.
Con información de: Venevisión
Foto: Denis Alexander Torres









