Un sencillo consejo casero está causando sensación en redes: colocar medio limón con unas hojas de laurel en la mesita de noche podría cambiar la manera en que se percibe el ambiente de tu hogar. Esta combinación, económica y fácil de preparar, no solo aporta un aroma fresco, sino que también ayuda a neutralizar malos olores sin recurrir a productos químicos o costosos ambientadores.
El efecto aromático tiene una base científica. El limón libera limoneno, un compuesto natural que combate olores y genera sensación de frescura, mientras que el laurel desprende 1,8‑cineol, presente en sus aceites esenciales y reconocido por su acción antimicrobiana. Al combinarse, estos elementos crean un aroma herbal y cítrico capaz de mejorar perceptiblemente la atmósfera de cualquier habitación.
Además de perfumar de forma natural, este sencillo truco ha ganado popularidad por sus propiedades adicionales. Se dice que el limón y el laurel pueden actuar como repelentes naturales de insectos, ofreciendo una solución libre de químicos para mantener alejados mosquitos y hormigas, especialmente en espacios donde se busca higiene y confort.
El beneficio no es solo físico, sino también emocional. La fragancia combinada del limón y el laurel puede inducir una sensación de relajación, ayudando a reducir estrés y ansiedad. Por ello, muchos recomiendan colocar este preparado en dormitorios u oficinas, buscando un ambiente más tranquilo y agradable que favorezca el descanso y la concentración.
Con información de: AS









