El Estado Bolívar, conocido por sus paisajes majestuosos y riqueza natural, se enorgullece en destacar uno de sus secretos mejor guardados: la impresionante Cueva del Fantasma. Esta monumental caverna, ubicada en el Parque Nacional Canaima, no solo representa una maravilla geológica de proporciones épicas, sino que también se perfila como un destino turístico inigualable para aventureros, científicos y amantes de la naturaleza.

La Cueva del Fantasma no es una cueva en el sentido tradicional. Se trata de un gigantesco arco rocoso de más de 400 metros de ancho y 180 metros de alto, formado por la erosión de un antiguo tepuy. Su nombre, «Cueva del Fantasma,» se debe a una formación rocosa en su interior que, con un poco de imaginación, evoca la silueta de un espectro. Este sitio no solo es un espectáculo visual, sino que también alberga un ecosistema único con una biodiversidad que apenas comienza a ser explorada.

La visita a la Cueva del Fantasma es una experiencia que trasciende el turismo convencional. A pesar de su remota ubicación, la travesía para llegar a ella es parte de la aventura, implicando recorridos en lancha a través de ríos cristalinos y senderos rodeados de una selva densa y exuberante. Este viaje ofrece vistas panorámicas de los icónicos tepuyes, formaciones rocosas ancestrales que caracterizan la región.

Para planificar una visita a la Cueva del Fantasma, se recomienda encarecidamente contactar a agencias de turismo certificadas que operan en la zona. Estas agencias ofrecen paquetes turísticos que incluyen guías expertos, transporte y alojamiento, asegurando una experiencia segura y enriquecedora.

Com información de: Noticias 24 Horas









