Las cuevas del Zumbador constituyen un sistema cavernoso que destaca por sus formaciones rocosas y ríos subterráneos, que es mayormente visitado por expertos en el estudio de las cavidades naturales del subsuelo e interesados en el turismo de aventura.

En la entrada de las cuevas se encuentra un pozo cristalino, resultado del río que emerge de su interior. Al adentrarse en el área, los visitantes pueden observar amplias galerías o espacios a los lados que fueron formados por la erosión del agua a lo largo del tiempo.

Además, es posible encontrar fósiles de organismos marinos, lo que añade un valor científico y educativo al recorrido. Tras caminar aproximadamente 400 metros dentro de las cuevas, se llega a un pozo cristalino conocido como El Sifón, el punto favorito de los exploradores, de acuerdo con los agentes de viaje consultados.
Con información y fotografías de Banfanb









