Los desayunos típicos occidentales, a menudo cargados de azúcar como cereales, muffins o café endulzado, están siendo señalados por especialistas como un riesgo significativo para la salud. El Dr. Mark Hyman, reconocido médico estadounidense, advierte que estos productos son «azúcar ultraprocesado disfrazado de alimento», lo que implica un peligro latente para el bienestar general de las personas.
Según el Dr. Hyman, la ingesta de estos alimentos azucarados provoca picos de glucosa, desencadena procesos inflamatorios y genera hambre prematura, desestabilizando el metabolismo desde las primeras horas del día. Esta desregulación metabólica puede tener efectos negativos a largo plazo, afectando la energía y la función corporal a lo largo de la jornada.
Además, el consumo habitual de estos activa genes vinculados a la inflamación crónica, el desarrollo de enfermedades degenerativas y el envejecimiento acelerado. En contraste, una alimentación adecuada tiene el poder de activar genes que promueven la curación, la quema de grasas, el desarrollo muscular y una mejor función cerebral, subrayando la importancia de elecciones nutricionales conscientes.
El doctor establece que es fundamental reconsiderar nuestras opciones de desayuno para proteger la salud a largo plazo. Priorizar alimentos nutritivos y naturales, en lugar de productos ultraprocesados y ricos en azúcares, es un paso esencial para fomentar un bienestar metabólico óptimo y prevenir las consecuencias adversas asociadas con una alimentación deficiente.
Con información de: Semana









