Un equipo de investigadores marinos identificó una nueva especie de molusco en aguas extremadamente profundas del océano Pacífico, a más de 5.000 metros bajo la superficie frente a las costas de Japón. El hallazgo se produjo en una zona abisal caracterizada por pręsión extrema, bajas temperaturas y ausencia total de luz solar, condiciones en las que pocas formas de vida logran sobręvivir.

La criatura pertenece al grupo de los quitones, moluscos conocidos por poseer un cuerpo protegido por placas rígïdas. En este caso, la especie presenta una estructura dorsal que actúa como una armädura flexible, permitiéndole adherirse a superficies duras del fondo marino y resistir el entorno hostil de las grandes profundidades.

El rasgo que más ha llamado la atención de los científicos es su rádula, un órgano similar a una lengua que utiliza para alimentarse. Esta estructura está recubierta por minerales ricos en hierro, lo que le otorga una resistencia excepcional para raspar materia orgánica compacta, una adaptación clave en un ecosistema donde el alimento es escaso y difícil de procesar.

Los ejemplares fueron localizados cerca de restos de madera hundida que llegan al fondo del océano y generan pequeños ecosistemas temporales. Estos entornos sirven de refugio y fuente de nutrientes para organismos altamente especializados, como este molusco, que ha desarrollado mecanismos únicos para aprovecharlos.

Con información de: El Universo

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