Cuando el clima cambia, el cuerpo lo resiente. Estornudos, congestión y malestar son señales típicas del resfriado común. Pero la solución puede estar más cerca de lo que crees: en la cocina. Las cáscaras de naranja, muchas veces subestimadas, son aliadas poderosas para fortalecer el sistema inmune de forma natural.
Estas cáscaras contienen aceites esenciales, antioxidantes y compuestos que ayudan a descongestionar, calmar la tos y aportar energía al cuerpo. Para preparar la infusión, basta con lavar bien las cáscaras, hervirlas durante unos 10 minutos y, si lo deseas, agregar un poco de jengibre o miel para potenciar sus beneficios.
Este remedio es ideal para quienes prefieren alternativas naturales, sin efectos secundarios. Además de aliviar síntomas, puede ayudarte a prevenir futuras afecciones respiratorias si la consumes con regularidad.
Aprovecha este secreto sencillo y efectivo que ha sido parte de muchas tradiciones populares. A veces, lo más simple es lo más poderoso.

Con información de: Clinic Mayo









