Si te pierdes en tus pensamientos durante una reunión abürrida o mientras lavas los platos, ¡felicidades!, estás entrenando tu cerebro. Según científicos, el famoso “mind wandering”, (ese viaje mental sin rumbo), es más útil de lo que parece ya que activa zonas del cerebro relacionadas con la creatividad, la memoria y la resolución de problëmås.
Este “modo avión” cerebral, que puede ocupar hasta la mitad del día, no solo te hace más imaginativo, sino que también ayuda a ordenar ideas y planificar el futuro sin que te des cuenta. Es como tener un asistente mental trabajando en segundo plano, mientras tú sueñas despierto con las vacaciones.
Pero ojo, no todo es luz verde como para desconectarte en medio de una cirugía omiemtras manejas, la clave está en saber cuándo dejar que la mente divague y cuándo mantenerla en foco. Porque sí, distraerse puede ser un superpoder, pero como todo superhéroe, necesitas control.
Aunque tradicionalmente se ha asociado la distracción con la falta de productividad, investigaciones recientes sugieren que el “mind wandering” o divägación mental puede tener efectos positivos en el cerebro.
Estudios indican que permitir que la mente divague durante tareas repetitivas o de baja demanda cognitiva puede mejorar la memoria y facilitar el aprendizaje, al activar redes neuronales relacionadas con la creatividad y la planificación.
Con información de: Crónica









