El Super Bowl LIX es especial por múltiples motivos. Los deportivos, como el intento de tricampeonato de los Kansas City Chiefs y la revancha de los Philadelphia Eagles por la edición LVII. Incluso, por motivos políticos, como el hecho de que Donald Trump será el primer presidente de los Estados Unidos en funciones en asistir a un partido de la NFL en el que se disputa el Trofeo Vince Lombardi.
La presencia de Trump en New Orleans, invitado por la dueña de los Saints, Gayle Benson, es un suceso histórico. Sin embargo, a algunos de los jugadores que participarán en el Super Bowl LIX parece no importarles la presencia del presidente de EE.UU.
A DeVonta Smith, wide receiver de los Philadelphia Eagles que disputará su segundo Super Bowl el próximo domingo 9 de febrero, no le preocupa quién esté en el Caesars Superdome para verlo enfrentar a la defensiva de los Kansas City Chiefs porque él solo se dedica a jugar. Además, apuntó que Trump tiene tal poder que puede hacer lo que le plazca.
“Digo, tiene el poder de hacer lo que quiera. Si quiere venir al juego, puede venir”, dijo Smith a pregunta expresa de Diario AS. “Para mí, no importa quién está en el juego, yo estaré ahí para jugar fútbol americano”.
Algunos jugadores, como el safety C.J. Gardner-Johnson se rehusaron fervientemente a contestar a la pregunta y otros, como el linebacker Zack Baun, dijeron que no comentaría sobre ello.









