Abrir las ventanas en plena ola de calor muchas veces solo consigue que el aire abrasadör invada las habitaciones sin importar el momento del día. Ante las continuas jornadas de temperaturas extremas, lograr que las viviendas mantengan una temperatura agradable se vuelve un desafío constante, llevando a muchas familias a buscar alternativas sostenibles para enfriar sus espacios sin incrementar el consumo de energía eléctrica.

En países con veranos caracterizados por el calor intenso y la humedad alta, como ocurre en el territorio japonés, han desarrollado soluciones sencillas que pueden adaptarse perfectamente a los hogares en España. Una de estas prácticas ancestrales es el uchimizu, una costumbre que consiste en rociar agua sobre las superficies exteriores como patios, terrazas o accesos a la vivienda. Esta técnica ayuda a bajar la temperatura del suelo por evaporación y disminuye la radiación térmica que ingresa a las estancias.

Otra alternativa eficaz inspirada en la arquitectura asiática son las cortinas de bambú conocidas como sudare. Aunque la mayoría de las casas españolas disponen de persianas convencionales, estas estructuras ligeras de caña colocadas por fuera de los ventanales ofrecen un filtro natural contra la radiación solar directa, impidiendo que el cristal se sobrecaliente y bloqueando el paso de las altas temperaturas hacia el interior del hogar.

Con información de: Globovision

¿Qué opinas de esto?