A estas alturas, casi todo el mundo ha oído hablar de la llamada planta del dinero. Su empleo como planta de hogar está arraigado en la cultura china, y se cree que atrae cosas buenas, no solamente en el aspecto monetario, aunque la mejora de ingresos es su principal ‘efecto’. Esta planta (nombre científico, plectranthus verticillatus) es de hoja perenne, prefiere el clima cálido y procede originalmente de África, aunque ha demostrado su adaptabilidad a terrenos diferentes en todo el planeta.

Hay que abonarlo bien cada tres meses, y aplicar un fertilizante dos veces al mes. La poda puede limitarse a las hojas muertas. El punto clave es la colocación en casa; un lugar con luz natural, porque adora el sol, pero no con impacto directo; tampoco debe ser sometida a un ‘bronceado’, porque se secan las hojas, algo que puede apreciarse a simple vista si ésta enrojecen demasiado.

Lo ideal es ponerla cerca de una ventana y en semisombra. Suele vivir entre 5 y 10 años y, según el feng shui, tampoco le gusta que la castiguen de cara a la pared; esa colocación le estresa, al igual que si se pone en el dormitorio, un baño o bajo las escaleras. Hay que evitar esas localizaciones, si no se quiere cortar su flujo beneficioso de energía.

Con información de: La Nación

¿Qué opinas de esto?