Es conocido que el perro es el mejor amigo del hombre. Esta relación se asocia con la compañía, el cariño y la contención. Hoy, los perros cumplen más funciones que formar parte de una familia; también actúan como acompañantes terapéuticos, brindan apoyo emocional y colaboran con la policía en tareas de seguridad, como la búsqueda y el rescate de personas, tanto vivas como fallecïdas.
Durante el invierno, muchas mascotas buscan refugio y calor en la cama de sus dueños. Sin embargo, esta conducta no se limita al frío, ya que incluso en verano los perros buscan acurrucarse junto a las personas con las que conviven. El deseo de dormir sobre la almohada del dueño responde a razones naturales y emocionales que refuerzan el vínculo entre ambos. Esta práctica no solo beneficia al animal, sino también a la persona.
Según La Red Zoocial, una plataforma especializada en el mundo animal, los perros que duermen en la almohada de sus dueños lo hacen porque buscan cercanía, cariño y seguridad. Su olfato, mucho más desarrollado que el de los humanos, les permite reconocer aromas familiares que les transmiten calma. “Al elegir dormir en nuestra almohada, nuestro perro nos está demostrando que se siente seguro y protegido en nuestra presencia”, explican los veterinarios de Veterinarias San Juan, citados por La Red Zoocial.
Gabriel Rojas, médico veterinario de la clínica Ottovet en Bogotá, afirma que no suele haber consecuencias negativas, siempre que no haya alergias y se mantenga una buena higiene, tanto del animal como de la cama. Además, se deben cumplir los controles de vacunación y desparasitación. Por el contrario, los perros ejercen un efecto tranquilizador que ayuda a conciliar el sueño con mayor facilidad.
Estudios recientes indican que dormir con mascotas no afecta negativamente el descanso, como se creía. Por el contrario, muchas personas afirman que duermen mejor y con mayor tranquilidad, según un artículo del Instituto del Sueño. Por eso, los expertos destacan varios beneficios de compartir la cama con tu perro. Estimula la producción de oxitocina, la famosa “hormona del amor”, que genera bienestar, relaja el cuerpo y mejora el estado de ánimo. También baja los niveles de cortisol (la hormona del êstrés) y ayuda a personas con ansïedad o depresïón, además de mejorar la calidad subjetiva del sueño, porque uno se siente acompañado.
Con información de: Clarín









