Oficina Nacional de Estadística (ONS), marcó un retroceso significativo después de un sólido crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 0.7% registrado en el primer trimestre de 2025, el mayor desde principios del año pasado. En el Reino Unido, lo que representa una contracción del 0,3%.

Esto fue impulsado por caídas en varios sectores clave, como la industria manufacturera que disminuyó un 0.6%, continuando la tendencia a la baja del mes anterior, mientras que el sector de la construcción creció marginalmente un 0.9%. El de servicios, predominante en la economía británica, también se vio afectado, con una notable caída en las exportaciones de bienes a Estados Unidos de 2.000 millones de libras, la mayor reducción mensual desde 1997.

Las empresas de diversos sectores atribuyeron la menor demanda en abril al aumento impositivo y a los aranceles impuestos por Estados Unidos, que generaron una prisa por adelantar las exportaciones en el primer trimestre. Además, la finalización de las pruebas gratuitas de COVID-19 resultó en una drástica reducción de la actividad en el sector de la salud, restando 0.5 puntos porcentuales al crecimiento del PIB.

Como consecuencia de estos datos económicos, la libra esterlina se debilitó frente a otras divisas. Aunque las cifras mensuales son «notoriamente volátiles» según algunos analistas, la situación plantea interrogantes sobre la trayectoria económica del Reino Unido y la posibilidad de que el Banco de Inglaterra considere nuevas acciones, como recortes en las tasas de interés, en un intento por estimular el crecimiento.

Con información de: DW

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