Estados Unidos oficializó la entrada en vigor de nuevos aranceles de entre 10 % y 12,5 % a las importaciones de 60 economías. Aunque la administración del presidente Donald Trump justifica la medida como un esfuerzo para combatir el trabajo forzado y proteger la industria local, gobiernos afectadøs y analistas denuncian que se trata de una estrategia proteccionista.
El esquema castiga con la tarifa máxima (12,5 %) a los países sin normativas laborales estrictas, afectando a gran parte de América Latina —como Argentina, Brasil, Chile, Colombia y Venezuela—, además de potencias como China y Japón. Por su parte, socios como México, Ecuador, Canadá y la Unión Europea pagarán el recargo menor del 10 %. Quedan exentas materias primas e insumos que Estados Unidos no produce internamente para evitar desabastecimiento.
La decisión desató un fuerte rechazo internacional. Brasil califica la medida como injustificada y ya anunció la activación de su Ley de Reciprocidad, junto a una demandâ formal ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Con información de EFE









