Las alteraciones climáticas provocadas por el fenómeno El Niño han impactado severamente la campaña de arándanos en Perú. El incremento de las temperaturas, las lluvias imprevistas y los fallos en la etapa de floración han disminuido la firmeza del fruto, afectando tanto los volúmenes de cosecha como los procesos de distribución hacia los mercados internacionales.
Gabriel Herrera, CEO y fundador de Estco Foods Perú y Estco Foods LLC, advirtió que la producción nacional podría registrar una caída cercana al 40 % en comparación con los niveles habituales. Ante la menor consistencia de la fruta cuyo estándar ideal de firmeza se ubica en 78 %, pero actualmente ronda entre el 70 % y 75 %, la compañía suspendió de forma temporal los despachos marítimos, los cuales toman entre 35 y 40 días de tránsito.
En su lugar, la firma reorientó su estrategia logística hacia el transporte aéreo y los envíos terrestres hacia destinos más cercanos como Colombia, Brasil y Panamá para resguardar la calidad de la fruta.
A pesar de las complicaciones productivas, la coyuntura del mercado global se mantiene favorable en cuanto a precios. Al haber concluido las temporadas de competidores como Chile, Argentina y Estados Unidos, Perú cuenta con una ventana comercial de ocho a diez semanas con alta demanda, especialmente en destinos como Rusia y Turquía.
Por otro lado, aunque los avances genéticos han elevado los rendimientos hasta las 30 toneladas por hectárea, el sector agroexportador enfrenta el reto de la escasez de mano de obra durante el último bimestre del año, debido a la coincidencia con las cosechas de uva, mango, espárrago y limón, así como por la migración de trabajadores hacia el sector de la construcción.
Foto cortesía Envato








