Un diagnóstico de cáncër es un evento que cambia la vida de los pacientes y puede causar problemas de salud mental a corto y largo plazo, ya que se adaptan a un nuevo ciclo de vida, con semanas o meses de diferencia entre las citas médicas de seguimiento.
Kevin Johns, director del programa de oncología psicosocial en el OSUCCC – James comenta que los estudios sugieren que los pacientes con cáncër tienen cinco veces más probabilidades de experimentar dêpresïón que la población promedio y se estima que el 42% de los sobrevivientes de cáncër de mama experimentan ansïedad. La dêpresïón y la ansïedad pueden afectar significativamente la capacidad de un paciente para completar la atención y recuperarse por completo después del tratamiento, lo que afecta su supervivencia a largo plazo. No es raro que los pacientes esperen hasta un año para ver a un psiquiatra, dependiendo de dónde vivan y del seguro médico que tengan.
Los pacientes en tratamiento contra el cáncër simplemente no pueden esperar tanto tiempo; la necesidad es aguda, pero también crónica, por lo que el acceso oportuno es crucial. Estamos trabajando para cubrir estas deficiencias en la atención y así brindar un mejor apoyo a nuestros pacientes y sus cuidadores, apunta Johns.
Johns señala que la salud mental es especialmente compleja en la población de sobrevivientes de cáncer, ya que los desafíos pueden manifestarse de diferentes maneras en las distintas etapas de la enfermedad, desde el diagnóstico hasta el tratamiento y el seguimiento de la supervivencia. Citó cambios cognitivos, fatiga severa, confusión mental provocada por los efectos del tratamiento e incluso síntomas similares al TEPT (trastorno de estrés postraumático), alucinaciones y delirio hospitalario como efectos secundarios del cáncer de los que no se habla a menudo, pero que pueden ser muy impactantes tanto para los pacientes como para sus cuidadores.
«Si no se advierte a los pacientes o a sus cuidadores de antemano que pueden presentarse estos síntomas, puede causar mucha ansiedad y vergüenza innecesarias, por eso es muy importante que trabajemos con nuestros pacientes y cuidadores desde el principio para prepararlos para lo que pueda suceder», matiza Johns.
Con información de: El Portal de la Salud









