La creadora de contenido Grecia Gutiérrez, explica porque algunos alimentos no deben ir dentro de la nevera porque los cambios de temperatura y la manipulación pueden debilitar su protección natural. Lo más seguro es guardar los huevos en la nevera. Esto ayuda a mantener su frescura, a proteger su membrana interna y a prolongar su vida útil por más de una semana, al dejarse afuera aumenta el rïesgo de contaminación. Y ojo, el frío no produce salmonela: al contrario, disminuye el crecimiento bacterïarø y los conserva mejor.
De esta manera, alimentos como el ajo deben ir fuera de la nevera, ya que brota y se pone gomoso más rápido y pierde sabor. Los plátanos o cambures, se ponen negros y blandos. La cebolla, la ablanda y favorece el møho, solo va a la nevera si está picada y bien cerrada. El tomate, el frío daña el sabor y la textura. Manzana, pierde su sabor jugoso. Por consiguiente, los alimentos que sí deben ir dentro de la nevera son: lechuga, pimentón, zanahoria, remolacha.
A pesar de esto, es necesario entender que si se guardan de manera incorrecta, podrían perder su frescura. Es por esto que resulta necesario mantener el producto en un espacio en el que la temperatura no cambie de manera drástica constantemente, pues esto evita que al consumirlo esté completamente fresco y libre de cualquier tipo de organismo dañino en el organismo.
Con información de: @grecia.gutierrezz









